Desaparece un loro yaco en Cecebre que silba la banda sonora de «El puente sobre el río Kwai»
Un vecino de Cambre, Fernando Pellús, busca a su loro desde el domingo por la mañana, cuando escapó de casa. «Se asustó de las alfombras que se estaban batiendo y ya no ha vuelto», dice Fernando. El loro yaco de cola roja se llama Ricki y lleva cuatro años conviviendo con esta familia que este año se ha desplazado de San Sebastián a este rincón de Cambre.
«Al principio lo vimos en la cima de un pino cerca de la casa, lo llamábamos y cuando parece que quería venir lo ahuyentaron los cuervos y los grajos», relata el dueño, que promete una gratificación al que encuentre su pájaro de virtudes muy especiales.
«Habla muchísimo y es capaz de silbar El puente sobre el río Kwai y también el himno de San Juan del País Vasco, como yo le enseñé», añade. Ricki siempre andaba suelto y nunca había protagonizado ninguna fuga, por lo que los dueños no saben si será capaz de regresar con la familia con la que lleva viviendo cuatro años.
Fernando se asoma a los árboles que rodean su casa silbando la popular melodía de El puente sobre el río Kwai . No es relajación ni ocio, sino un silbido desesperado. Confía que de entre la flora alguien le responda con la misma música. Y ese no sería otro que su loro Ricki , fugado el pasado domingo.
Perfectamente adiestrado, las habilidades de este loro yaco de cola roja han encandilado a Isabel y Fernando, sus propietarios y residentes en un rincón de Cecebre desde el mes de marzo. «Dice frases muy largas y nos deja alucinados», señala Fernando, quien asegura que «daría un riñón por recuperar al loro».
Hace cuatro años pagó mil euros por él, «pero ya entonces me enteré de que en algunos sitios pagaban hasta 2.500».
«Ricki era demasiado inteligente y eso solo se consigue si se le da cariño -explica Fernando Pellús-?; pocas veces lo dejábamos solo y cuando nos teníamos que ir la televisión le quedaba encendida». «Y a mi mujer siempre la despedía con un ”Agur, Isabel”», añade. «Cuando se enteren mis hijos…». Ricki no es precisamente el primer animal que convive con Fernando. «Tuve un zorro, pero lo tuve que dar porque olía», reconoce. También dispuso de hasta ciento treinta canarios, «pero me escaparon ochenta».
Pero ningún pájaro como Ricki . «Incluso la perra le echa de menos, de hecho el loro le daba de comer por su propio pico y jugaban mucho juntos». Las esperanzas de encontrarlo se desvanecen con el paso de las horas, pero Fernando es optimista para pensar que el loro pueda estar bien.
«Me sentiría muy feliz sabiendo simplemente que Ricki está con alguna familia que lo cuida». A ese hipotético nuevo hogar se dirige Fernando cuando relata que el loro como de todo. «Dicen que solo hay que darle pienso, pero Ricki comía de todo, le encantaba el queso, el yogur y beber manzanilla, era bastante envidioso cuando nos veía comer y siempre le dábamos de nuestro plato», explica Fernando Pellús, que recalca que «si alguien escucha la banda sonora de El puente sobre el río Kwai que me avise, por favor».
La Voz de Galicia – Toni Silva
Fecha de publicación:
9/12/2009

















































































