
Ha terminado el primer desfile correspondiente al XLI Salón de la Moda Española. Los llamados “cinco grandes” de la moda han presentado sus modelos. Nosotros hemos visto, dentro de lo que nos ha permitido un malhumorado cancerbero de rubios mostachos, las siguientes “chispas”:
-El salón del Ritz estaba repleto de señoras. No se veía a ningún representante del sexo “pagano” (digo así, porque es el que paga, en definitiva).
-Hemos atendido quinientos servicios -me ha dicho el simpático “maitre” del hotel-. Lo que más se pide en estos desfiles es té, café y chocolate.
-Llamó la atención la forma de presentar sus modelos uno de los “grandes”. Salían envueltos en sendas fundas que eran retiradas en la pista. Parece ser que hasta en la moda hay sus servicios de espionaje y contraespionaje.
-El traje más caro: uno de novia, con muchas cosas, que valía 40.000 pesetas. El traje más barato, con casi ninguna cosa, alrededor de cuatro mil. De los 60 modelos que han desfilado, se calcula un precio medio de ocho mil pesetas por modelo.
-Como novedad industrial, podemos anotar la entrada en la Alta Costura de los géneros sintéticos teriber. La vida moderna, con sus prisas y exigencias, pide comodidad y soltura.
-Se calcula en ocho mil las modistas llegadas de toda España a Barcelona para contemplar este desfile. Luego “fusilarán” lo que hayan visto, en Cuenca y en Vigo. (“Fusilar” es plagiar, en argot periodístico).Y las señoras se fueron para casa haciendo cuentas…
(Crónica de 1961).
vía La Región de Ourense | Historia en 4 Tiempos (17/03/2011).