Una tarde se acerca un joven de 25 años que dice que le saltó una esquirla de metal a la frente, y que aún la tiene allí dentro. La herida estaba prácticamente cerrada, y como había duda de la existencia de dicho cuerpo extraño, se le hace una radiogrfía, en la que efectivamente se observa dicha esquirla. Hubo que abrirle la herida con un bisturí y después extraer con pinzas la esquirla famosa, para posteriormente suturarlo. Observen el vídeo de abajo